martes, 3 de octubre de 2017

CONSEJOS PARA COMBATIR LOS HONGOS VAGINALES DE FORMA NATURAL


Para evitar la proliferación de los hongos vaginales es fundamental utilizar ropa interior de algodón, ya que es un material más transpirable, y evitar pasar mucho tiempo con el traje de baño mojado.

La aparición de hongos en la zona íntima femenina es un problema común que, por sus síntomas, puede provocar incomodidad e inseguridad.

Su infección tanto en la zona externa como interna altera el pH de la flora vaginal y, debido a su crecimiento excesivo, provoca flujos olorosos, dolor y comezón.

Su causa más común es el desarrollo de la Candida albicans, un microorganismo que tiende a proliferarse en ambientes húmedos y cálidos como el que caracteriza a esta parte del cuerpo.

Si bien puede ser leve y de carácter esporádico, su atención y tratamiento es fundamental para evitar complicaciones o enfermedades de mayor cuidado.

Por fortuna, además de los productos convencionales, hay algunos hábitos y remedios naturales que pueden ayudar a combatirlos de forma eficaz.

En esta oportunidad queremos compartir 6 sencillas pautas que pueden ayudar en su tratamiento.

¡Descúbrelas!

1. Revisa tus hábitos de higiene


Tener unos buenos hábitos de higiene diaria es una de las claves principales para mantener la vagina saludable y libre de infecciones por hongos. Es fundamental utilizar un jabón neutro, libre de fragancias o componentes que alteren el pH natural de la zona.

Por otro lado, debes asegurarte de que la ropa interior esté limpia y seca, sobre todo cuando se presentan flujos vaginales espesos y con olor. Lávate 2 veces al día y cambia la ropa interior en caso de padecer estos síntomas.
Cuando vayas al baño, límpiate de adelante hacia atrás para que los hongos y bacterias no lleguen hasta la zona “V”.

2. Mantén la zona seca


La vagina está protegida por un lubricante natural que contiene bacterias saludables cuya acción impide el crecimiento de los hongos.

Cuando el pH de estos fluidos se altera, los microorganismos crecen con facilidad y, en poco tiempo, logran crear infecciones.

Dado que la zona se conserva ligeramente húmeda, es primordial tratar de mantener las partes externas secas con el fin de inhibir la proliferación de las levaduras.

Procura secarte bien después de tomar una ducha o tras ir al baño.
Evita que tu ropa interior esté húmeda por agua o fluidos.

3. Evita tener relaciones sexuales


Las infecciones por hongos en la vagina no son un riesgo para la salud sexual de la pareja; sin embargo, no es conveniente mantener relaciones mientras se estén tratando, dado que esto puede dificultar los efectos del tratamiento.

El contacto con la pareja prolonga la durabilidad de la infección y, en algunos casos, produce dolor e incomodidad.

4. Haz un baño con vinagre de manzana

La naturaleza ácida del vinagre de manzana puede ayudar a restablecer el pH natural de la vagina para facilitar la destrucción de los hongos.

Sus compuestos activos, como el ácido acético, tienen efectos antimicóticos y antibacterianos que ayudan a proteger la zona.

A su vez, es un gran remedio para calmar la picazón y reducir el exceso de flujos.

Agrega media taza (125 ml) de vinagre de manzana en el agua tibia de tu tina y hazte un baño de 15 o 20 minutos.

5. Usa ropa interior de algodón


La tela de la ropa interior tiene mucho que ver con este tipo de infecciones, dado que algunos tejidos absorben demasiada humedad e impiden la ventilación de la zona.

Las prendas elaboradas con algodón son ideales para evitar estas molestias, ya que permiten una transpiración adecuada y no facilitan el crecimiento de las levaduras y bacterias.

Asegúrate de utilizar bragas de algodón.
Evita el uso de trajes de baño húmedos por mucho tiempo.
Procura usar ropa holgada.

6. Evita el uso de talcos y fragancias

La industria se ha encargado de producir perfumes, polvos de talco, desodorantes y otra variedad de productos que pretenden cambiar el olor de la vagina. Lo cierto es que estos alteran significativamente la flora microbiana de la zona y, lejos de ser saludables, pueden propiciar la aparición de infecciones. Sus compuestos químicos destruyen las bacterias saludables que combaten los hongos y, con los días, facilita el crecimiento de las levaduras.

Es importante entender que, siempre y cuando se tengan buenos hábitos de higiene, la vagina no tiene por qué oler mal.
Si bien es cierto que tiene un olor particular, este no tiene por qué ser motivo de molestia.
¿Estás sufriendo una infección vaginal por hongos? Sigue estas recomendaciones y controla cuanto antes sus molestos síntomas.

En caso de no notar una mejoría, consulta al médico.

6 CONSEJOS PARA COMBATIR LOS HONGOS VAGINALES DE FORMA NATURAL


Para evitar la proliferación de los hongos vaginales es fundamental utilizar ropa interior de algodón, ya que es un material más transpirable, y evitar pasar mucho tiempo con el traje de baño mojado.

La aparición de hongos en la zona íntima femenina es un problema común que, por sus síntomas, puede provocar incomodidad e inseguridad.

Su infección tanto en la zona externa como interna altera el pH de la flora vaginal y, debido a su crecimiento excesivo, provoca flujos olorosos, dolor y comezón.

Su causa más común es el desarrollo de la Candida albicans, un microorganismo que tiende a proliferarse en ambientes húmedos y cálidos como el que caracteriza a esta parte del cuerpo.

Si bien puede ser leve y de carácter esporádico, su atención y tratamiento es fundamental para evitar complicaciones o enfermedades de mayor cuidado.

Por fortuna, además de los productos convencionales, hay algunos hábitos y remedios naturales que pueden ayudar a combatirlos de forma eficaz.

En esta oportunidad queremos compartir 6 sencillas pautas que pueden ayudar en su tratamiento.

¡Descúbrelas!

1. Revisa tus hábitos de higiene


Tener unos buenos hábitos de higiene diaria es una de las claves principales para mantener la vagina saludable y libre de infecciones por hongos. Es fundamental utilizar un jabón neutro, libre de fragancias o componentes que alteren el pH natural de la zona.

Por otro lado, debes asegurarte de que la ropa interior esté limpia y seca, sobre todo cuando se presentan flujos vaginales espesos y con olor. Lávate 2 veces al día y cambia la ropa interior en caso de padecer estos síntomas.
Cuando vayas al baño, límpiate de adelante hacia atrás para que los hongos y bacterias no lleguen hasta la zona “V”.

2. Mantén la zona seca


La vagina está protegida por un lubricante natural que contiene bacterias saludables cuya acción impide el crecimiento de los hongos.

Cuando el pH de estos fluidos se altera, los microorganismos crecen con facilidad y, en poco tiempo, logran crear infecciones.

Dado que la zona se conserva ligeramente húmeda, es primordial tratar de mantener las partes externas secas con el fin de inhibir la proliferación de las levaduras.

Procura secarte bien después de tomar una ducha o tras ir al baño.
Evita que tu ropa interior esté húmeda por agua o fluidos.

3. Evita tener relaciones sexuales


Las infecciones por hongos en la vagina no son un riesgo para la salud sexual de la pareja; sin embargo, no es conveniente mantener relaciones mientras se estén tratando, dado que esto puede dificultar los efectos del tratamiento.

El contacto con la pareja prolonga la durabilidad de la infección y, en algunos casos, produce dolor e incomodidad.

4. Haz un baño con vinagre de manzana

La naturaleza ácida del vinagre de manzana puede ayudar a restablecer el pH natural de la vagina para facilitar la destrucción de los hongos.

Sus compuestos activos, como el ácido acético, tienen efectos antimicóticos y antibacterianos que ayudan a proteger la zona.

A su vez, es un gran remedio para calmar la picazón y reducir el exceso de flujos.

Agrega media taza (125 ml) de vinagre de manzana en el agua tibia de tu tina y hazte un baño de 15 o 20 minutos.

5. Usa ropa interior de algodón


La tela de la ropa interior tiene mucho que ver con este tipo de infecciones, dado que algunos tejidos absorben demasiada humedad e impiden la ventilación de la zona.

Las prendas elaboradas con algodón son ideales para evitar estas molestias, ya que permiten una transpiración adecuada y no facilitan el crecimiento de las levaduras y bacterias.

Asegúrate de utilizar bragas de algodón.
Evita el uso de trajes de baño húmedos por mucho tiempo.
Procura usar ropa holgada.

6. Evita el uso de talcos y fragancias

La industria se ha encargado de producir perfumes, polvos de talco, desodorantes y otra variedad de productos que pretenden cambiar el olor de la vagina. Lo cierto es que estos alteran significativamente la flora microbiana de la zona y, lejos de ser saludables, pueden propiciar la aparición de infecciones. Sus compuestos químicos destruyen las bacterias saludables que combaten los hongos y, con los días, facilita el crecimiento de las levaduras.

Es importante entender que, siempre y cuando se tengan buenos hábitos de higiene, la vagina no tiene por qué oler mal.
Si bien es cierto que tiene un olor particular, este no tiene por qué ser motivo de molestia.
¿Estás sufriendo una infección vaginal por hongos? Sigue estas recomendaciones y controla cuanto antes sus molestos síntomas.

En caso de no notar una mejoría, consulta al médico.

lunes, 2 de octubre de 2017

COMBATE LOS RONQUIDOS CONSUMIENDO ESTOS 7 ALIMENTOS


Más allá de ser muy efectiva para suavizar la garganta y las vías respiratorias y, por ende, minimizar los ronquidos, la miel también nos aporta melatonina, que favorece un descanso reparador.

Los ronquidos son un sonido desagradable que se produce como producto de una dificultad u obstrucción en las vías respiratorias.

Se considera como uno de los trastornos nocturnos más molestos, dado que su recurrencia puede interferir en las horas de sueño, e impedir un descanso placentero.

Pese a que suele desarrollarse de forma leve y pasajera en la mayoría de los casos, hay quienes tienen que recurrir al médico por temor a padecer apnea obstructiva de sueño.

Esta consiste en una dificultad respiratoria fuerte que produce una interrupción temporal de la respiración, por un poco más de 10 segundos.

Dado que baja los niveles de oxígeno, el respiro regresa a la normalidad con un sonido más fuerte, lo cual indica que el aire intenta pasar a través de un canal respiratorio estrecho.

Si bien en muchos casos es necesaria la intervención médica, hay algunos hábitos saludables que pueden ayudar a reducirlo de forma significativa.

Por ejemplo, algunos alimentos cuentan con propiedades y nutrientes que relajan los canales respiratorios, y disminuyen las posibilidades de padecer este síntoma durante el periodo de descanso.

A continuación queremos compartir los 7 mejores para que no dudes en incrementar su consumo.

1. Tofu


El tofu es un alimento de origen oriental que se prepara a través de un proceso de coagulación y prensado de la leche de soja, de modo similar a como se prepara el queso a partir de la leche.

Se caracteriza por su textura blanda y color blanco crema, además de su alto contenido nutricional y bajo aporte de calorías.

Aunque se conoce como un complemento para bajar de peso de forma saludable, también es un buen remedio contra los continuos ronquidos.

Esto se debe a que relaja la garganta y permite que las respiraciones sean continuas y suaves durante el periodo de sueño.

2. Miel de abeja


Valorada por su alto contenido de nutrientes esenciales y azúcares naturales, la miel de abejas es un excelente alimento para combatir muchos trastornos que afectan la calidad de sueño.

Dado que suaviza la garganta y las vías respiratorias, es ideal para prevenir los ronquidos asociados con la congestión.

Además, su ingesta estimula la producción de melatonina, una sustancia química que induce a tener un sueño profundo y reparador.

3. Pescado azul


Todas las variedades de pescado azul contienen grandes cantidades de antioxidantes y ácidos grasos omega 3, cuya absorción le brinda muchos beneficios a la salud.

Su ingesta, por lo menos, dos veces a la semana, limpia las arterias, reduce el exceso de colesterol y previene el desarrollo de trastornos cardiovasculares.

Por otro lado, es un buen complemento dietario para quienes luchan contra los ronquidos, ya que sus grasas naturales relajan los músculos de la garganta y disminuyen las dificultades respiratorias.

4. Ajo

El ajo contiene sustancias sulfurosas que, tras ser absorbidas, descongestionan las vías respiratorias y previenen el desarrollo de infecciones.

Su consumo, crudo, ejerce un efecto antiinflamatorio en la garganta, disminuyendo los molestos sonidos respiratorios al dormir.

5. Aceite de oliva


Considerado como una de las mejores grasas que podemos incluir en la dieta, el aceite de oliva es un buen remedio contra los incómodos y recurrentes ronquidos.

Es rico en ácidos grasos esenciales y compuestos antiinflamatorios que ayudan a tener una mejor calidad de sueño al evitar la obstrucción o estrechamiento de los canales respiratorios.

6. Almendras

Las almendras, así como la bebida vegetal que se obtiene de estas, son un buen remedio para combatir los molestos ronquidos nocturnos.

Proporcionan cantidades significativas de vitaminas, minerales y grasas saludables cuyo consumo fortalece y alivia los tejidos de la garganta para que no se afecten por las vibraciones al respirar.

También son muy saciantes y disminuyen las interrupciones de sueño asociadas a la sensación de hambre.

7. Romero


El romero es una hierba saludable que, además de darle un sabor delicioso a los platos, cuenta con potentes activos medicinales que ayudan a proteger la salud.

Sus propiedades expectorantes, antiinflamatorias y descongestivas facilitan el tratamiento de la irritación de la garganta, y disminuyen los síntomas de la apnea y el ronquido común.

También promueve la limpieza de los conductos respiratorios, de modo que eliminan las toxinas y facilitan el paso del oxígeno a través de estos.

Aunque los alimentos citados no son una solución contundente contra la roncopatía, su consumo regular o diario ayuda a disminuir este incómodo síntoma.

Procura combinarlos en tus planes de alimentación y descubre todos sus beneficios.